En esta ocasión nos ocuparemos de un tema sangrante que, lamentablemente, no requiere presentación.
Se trata de una acción local y de mínimos, pero todo cuenta contra la indiferencia. Nuestro grano de arena.
Se trata de una acción local y de mínimos, pero todo cuenta contra la indiferencia. Nuestro grano de arena.
Esta es la composición del Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular de Barcelona, de acuerdo a su web oficial, consultada hoy:
Hble. Sra. D.ª Rossana Cecilia Surballe
Cónsul Gral. de Argentina
VICEDECANO 1º:
Hble. Sr. D. Benito Miró Castells
Cónsul General de El Salvador
VICEDECANO 2º – SECRETARIO GENERAL:
Hble. Sr. D. Yosef David Sánchez-Molina Rubín
Cónsul H. del Estado de Israel
JEFE DE RELACIONES INSTITUCIONALES:
Hble. Sr. D. Francisco Javier Ruiz Gil
Cónsul General H. de Finlandia
TESORERO:
Hble. Sr. D. Francisco Adolfo Granero Jiménez
Cónsul General H. de Mónaco
VOCALES:
Hble. Sr. D. Patricio Javier Garcés Ramírez
Cónsul Gral. De la República de Ecuador
Hble. Sra. D.ª Claudia Artemiza Pavlovich Arellano
Cónsul General De México
Hble Sra. Dª. Sandra Liliana Gatejeanu-Gheorghe
Cónsul General De Rumanía
Hble. Sr. D. Pere Vicens Rahola
Cónsul General H. de Uzbekistán
Hble. Sr. D. Ricardo Tobar Pascual
Cónsul H. de Letonia
Hble. Sra. D.ª Susana Ferrer Delgadillo
Cónsul H. de Irlanda
Hble. Sr. D. Javier Pérez Farguell
Cónsul H. de la República Federal Democrática de Etiopía
Hemos hecho llegar al cónsul honorario del Estado de Israel en Barcelona un escrito instándole a renunciar al cargo de secretario general del Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular en los siguientes términos:
Nos dirigimos a Ud. para invitarle a formalizar su renuncia al cargo de secretario general del Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular de Barcelona que actualmente ostenta.
Los ataques contra la población civil de Gaza, la destrucción de infraestructuras esenciales, la obstrucción sistemática de la acción humanitaria, la privación del agua y de la comida, así como el desplazamiento forzoso constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario por parte del estado al que representa.
En las relaciones interconsulares deben prevalecer la diplomacia, la tolerancia e incluso la camaradería, pero el Estado de Israel ha sobrepasado todas las líneas rojas, lo que imposibilita mantener una aséptica neutralidad moral. Comprenderá que su permanencia en el cargo pone en una situación incómoda al resto de representantes consulares con responsabilidades en el Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular, a los que se les presume un compromiso personal con los valores universales, ampliamente compartidos, que sustentan la legalidad internacional.
No se lleve a engaño. Este no es un escrito antisemita. De hecho, lamentamos que una de las consecuencias de la actuación del Estado de Israel esté siendo precisamente el aumento del antisemitismo hasta niveles previamente inimaginables. Condenamos tajantemente los ataques del 7 de octubre de 2023 perpetrados por Hamás y deseamos una pronta liberación de los rehenes. Al mismo tiempo, consideramos que la impune masacre diaria de población civil palestina no puede justificarse invocando el derecho a la legítima defensa del Estado de Israel. Dicho proceder ni siquiera está orientada a facilitar la liberación de los rehenes, como denuncian los propios familiares de los secuestrados.
Quedamos a la espera de su decisión.
Atentamente,
Colectivo "Ciudadanos contra la Indiferencia" (Barcelona)
Paralelamente, hemos enviado al resto de los miembros del Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular de Barcelona (ver la lista al principio) el siguiente escrito solicitando su renuncia a participar en dicho Comité mientras el cónsul de Israel forme parte del mismo, con el cargo de secretario general:
Nos dirigimos a Ud. por ser miembro del Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular de Barcelona para invitarle a formalizar su renuncia al cargo que actualmente ocupa en dicho órgano, mientras las funciones de secretario general continúen bajo la responsabilidad del cónsul del Estado de Israel.
Los ataques contra la población civil de Gaza, la destrucción de infraestructuras esenciales, la obstrucción sistemática de la acción humanitaria, la privación del agua y de la comida, así como el desplazamiento forzoso constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario por parte del Estado de Israel.
En las relaciones interconsulares deben prevalecer la diplomacia, la tolerancia e incluso la camaradería, pero el Estado de Israel ha sobrepasado todas las líneas rojas, lo que imposibilita mantener una aséptica neutralidad moral.
Ante una situación tan excepcional, independientemente de cuál sea su postura política sobre el conflicto y su resolución, ese pequeño gran gesto de renuncia representa la acción mínima exigible. Se trata de una decisión personal que no afectaría a su responsabilidad consular, no teniendo obligación de permanecer en el cargo del Comité Ejecutivo. Esta acción no comprometería la posición del estado al que representa y, en cambio, visibilizaría su compromiso personal con los valores universales, ampliamente compartidos, que sustentan la legalidad internacional.
No se lleve a engaño. Este no es un escrito antisemita. De hecho, lamentamos que una de las consecuencias de la actuación del Estado de Israel esté siendo precisamente el aumento del antisemitismo hasta niveles previamente inimaginables. Condenamos tajantemente los ataques del 7 de octubre de 2023 perpetrados por Hamás y deseamos una pronta liberación de los rehenes. Al mismo tiempo, consideramos que la impune masacre diaria de población civil palestina no puede justificarse invocando el derecho a la legítima defensa del Estado de Israel. Dicho proceder ni siquiera está orientada a facilitar la liberación de los rehenes, como denuncian los propios familiares de los secuestrados.
En definitiva, es en momentos como este cuando se revela la verdadera catadura moral de las personas. Plantar cara a una violación masiva y sostenida de los derechos humanos exige anteponer la moralidad por encima de cualquier excusa protocolaria. Ni el corporativismo, ni los formalismos jerárquicos, ni el apego al cargo deberían determinar la respuesta. Mucho menos la ignorancia negacionista, las preferencias personales o, incluso, la mera indolencia. Tenemos presente que el silencio también es una forma de respuesta y que, en esta ocasión, no es precisamente la mejor. Aguardamos su decisión con interés y esperanza.
Atentamente,
Colectivo "Ciudadanos contra la Indiferencia" (Barcelona)
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